2013

Andrea Aguilar Acosta

El  | 


Morenaza que hace suspirar

Andrea Aguilar Acosta, de 20 años, es una apasionada del deporte. Comenzó en el modelaje hace un año.

Andrea Aguilar Acosta es  una paisa que mezcla su sensual color de piel canela con sus múltiples ocupaciones de modelo, estudiante de inglés y cosmetología.

A sus 20 años tiene muy bien trazado su camino en el mundo de las pasarelas y por ellos comenzó con su paso por Chica Q’HUBO.

Esta escultural morena, de labios gruesos y mirada cautivadora, comenzó con el modelaje hace un año, cuando todas las personas que estaban a su alrededor le insistían que debía incursionar en este mundo.

«Las personas me decían que servía para la fotografía, que tenía el potencial para trabajar en el modelaje porque además el trabajo en el gimnasio, en el que llevo dos años, se ha notado», comenta.

Su rutina consiste en entrenar cinco días a la semana en el gimnasio y nadar dos días, además de cuidarse con la alimentación.

«En semana no consumo harinas ni nada de azúcar, y el sábado o domingo tengo un día libre para comer lo que yo quiera y no tomo bebidas negras porque mi meta es marcar el abdomen», comenta.

Un catálogo

Además de recibir elogios por su cuerpo y color de piel, los acercamientos a este mundo de flash y reflectores, se dieron cuando comenzó modelando ropa interior, deportiva y maquillaje.

«Siempre mi trabajo ha sido en fotografía y participé en un show room en Agroexpo», cuenta.

Ser modelo es una de las cosas que más le gusta y todo lo que este mundo conlleva, y no le llaman la atención las cirugías, por aquello del dolor y las consecuencias que llevan a largo plazo.

«El modelaje lo veo como una carrera, admiro a Andrea Serna y me encantaría estar en la pasarela de una gran diseñadora.

También quiero estudiar negocios internacionales», dice.

Estar en Chica Q’HUBO fue su decisión, la que sabe que la lanzará al panorama nacional.

«Muchas nenas se han presentado y les ha ido muy bien, la gente lo puede conocer a uno y demostrar el talento que tenemos aquí», finaliza.