2013

Verónica Cardona Bravo

El  | 


Tiene futuro en el modelaje

Verónica Cardona Bravo, de 24 años, es nuestra Chica Q’HUBO de esta semana. Tiene su propia empresa y quiere triunfar como modelo.

Desde que tiene siete años a Verónica Cardona Bravo le gustó el mundo del modelaje, mantenerse linda y llamar la atención de quienes están a su lado.

Y gracias a su belleza, siempre lo logró. Ha participado en eventos como Chica School Model en el 2005, en ferias como Moda para el Mundo en el 2007 y ha hecho sus propias fotos.

A sus 24 años tiene su propia empresa de empaques desde hace tres años, está casada y tiene un hijo de cinco años, que para ella es el motor de su vida.

Verónica no ha logrado conseguir ese cuerpazo de la noche a la mañana, ha sido un trabajo duro de gimnasio y de deporte para poder seguir siendo bella.

«Soy muy deportista, hago natación, gimnasia profesional y me cuido mucho, trato de caminar lo más que pueda para mantener una buena figura y así poder sobresalir en este mundo tan competitivo», comenta.

Mucho por hacer

Verónica vive en el barrio Santa Fe, comenzó a estudiar técnica en administración de empresas en Compusec y su tiempo lo dedica casi en su totalidad a cuidar su pequeño y a su negocio.

Desde las 5:00 a.m. empieza su día, se levanta a realizar los quehaceres del hogar, a llevar a su hijo a la guardería y el resto del tiempo está trabajando en pro de lo que ha construido durante todo este tiempo, su jornada de extiende hasta las 5:00 p.m. hora en la que vuelve a estar al pendiente de su pequeño.

A pesar de tener tantas cosas por hacer, quiso hacer parte de Chica Q’HUBO porque según ella, esta es una gran oportunidad para ganar reconocimiento

.»Me di cuenta por la radio que habían iniciado las inscripciones y tomé la decisión de presentarme, yo quiero mostrar otra faceta como modelo, además soy amante de las pasarelas, la fotografía y todo lo relacionado con este mundo», comentó

.Para Verónica llegar a Chica Q’HUBO 2013 es la oportunidad perfecta para volver a retomar el modelaje que había dejado un poco de lado por estar pendiente de su familia.